03 marzo 2015

Un soldado y santo

    Crecí en una famlia de cinco chicas y un chico.  Mis cuatro hermanas son cada una son especiales para mí, pero quiero hablar sobre mi único hermano Brett. Brett era un típico niño.  Mis hermanas y yo siempre nos quejábamos con mi mamá porque a Brett siempre le gustaba hacer bromas a nosotras, y luego nos peleábamos.  Entonces nuestro madre nos regañaba por nuestra conducto maleducado.  Pero Brett también era gracioso y divertido.  Ibamos a excursiones largas juntos e construimos fuertes en la alto hierba en las montañas cerca de nuestro casa.  Y Brett fue un buen jugador de fútbol en la escuela secundaria. Fue un buen artista y dibujó retratos hermosos en lápiz.
    Sin embargo, la cualidad más admirable de Brett era su devoción a Dios, a partir de su niñez. A la edad de ocho años, comenzó leer sus escrituras todos los días. Trataba siempre guardar los mandamientos de Dios.  Por ejemplo, rechazó salir a cenar con nosotros en el día de la madre porque era el domingo.  Él no quiso hacer que los camareros y los cocineros trabajan durante el día de Dios.  Después de ese año, nuestro padre y todos nosotros los niños cocinábamos la cena de día de la madre en casa.  Mi padre es un cocinero tan bueno como mi madre.
    Brett no fue un gran estudiante en la escuela secundaria, y después de un año de la universidad, fue a una misión de los mormónes por dos años para compartir el mensaje de Jesucristo.  Brett fue enviado a Taiwán y aprendió a hablar chino.  Es un idioma difícil.  Un día en su misión, hubo un accidente en las calles atestadas de Taipei.  Una mujer había sido golpeado por un coche y estaba tirada en la calle.  Su cara era muy destrozada y sangraba.  Mi hermano no se enfermó por la sangre.  Le ayudó a respirar y hablaba tranquilamente con ella hasta que llegó la ambulancia.  En ese momento, Dios le susurró a Brett:  "Tú te convertirías en un médico." 

                                                          
    Cuando Brett regresó de Taiwán, trabajó duro en la escuela. Se enamoró de Holly y se casaron. Unos años después, Brett fue admitido en la facultad de medicina de la fuerza aérea de EE.UU.  Sus manos eran muy estables por lo que se convirtió en cirujano oftalmólogo después de muchos años.  Sirvió aquí en nuestra patria y también en Irak, ayudando a nuestros soldados heridos y al pueblo iraquí. 
    Brett y Holly querían tener hijos, pero sufrían de infertilidad.  Ellos oraron y oraron hasta hoy han adoptado seis hijos.  La hija mayor tiene 16 años.  ¡Ahora deberían dejar de orar!  Sus sueños de tener una familia grande sean complido.  Lamentablemente, algunos de sus niños tienen discapacidades, pero Holly y Brett les ayudan a superar sus problemas.  Son una familia notable.   


                                      
    Hoy Brett es un exitoso cirujano oftalmólogo con un corazón generoso vive en Las Vegas del Norte, y lo más importante, él es un esposo y un padre cariñoso.  Todavía ama a Dios y lee sus escrituras cada madrugada. 
      Su página web es Brimhalleyecenter.com
   
   
   

2 comentarios:

  1. Tu hermano Brett superó opresión y pérdida. En realidad, él tiene una familia hermosa con su esposa. Juntos, crían a sus hijos y crean una vida que yo respeto.

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  2. Buena historia Michelle, claro que es un gran hombre tu hermano. Ayudar gente cuando la otra gente no tiene nada que ver con eso muestra confidencia y devocion a la humanidad.

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